Autor: Fernanda Zenizo

Además de “cuidar” el modelo de negocio de cualquier empresa ante conductas indebidas, prevenirlas y detectarlas también ayuda a alcanzar un entorno laboral saludable.

En la actualidad, la prevención y detección de conductas indebidas por parte de los colaboradores que, sumados a otros factores pueden impactar en el modelo de negocio de las empresas, últimamente ha adquirido una importancia creciente para cualquier organización, sin importar el sector al que pertenezca.

Así como el aumento de la prioridad de las empresas en este sentido, también lo ha sido con el crecimiento de métodos y herramientas para detectar y prevenir conductas no deseadas por parte de los trabajadores en las organizaciones.

Y si me permite, estimado lector, antes citaré algunas cifras negativas para una empresa que un tipo de conducta indebida dentro de ella, el fraude (el cual es el 33% de los ilícitos cometidos hoy en día), puede ocasionar. De acuerdo con la Asociación de Examinadores de Fraudes Certificados (la ACFE por sus siglas en inglés) si un fraude dura seis meses, la pérdida económica promedio para la compañía es de 47,000 dólares; de siete a 12 meses, sube a 125,000 dólares; de 13 a 18 meses, son 175,000 dólares, y si el lapso se extiende, o la empresa es pequeña o mediana, la organización difícilmente podría sobrevivir.

Por supuesto, además de “cuidar” el modelo de negocio de cualquier empresa ante conductas indebidas, el prevenirlas y detectarlas también ayuda a alcanzar un entorno laboral saludable.

Pero ¿qué pasa cuando a quien hay que denunciar es mi amigo o amiga? ¿Si fui invitada a participar en el ilícito y decidí no hacerlo, pero ni dije nada? ¿Si hago una denuncia falsa porque tal vez estoy enojada por algo que no conseguí? Estos y otros factores pueden hacer que no se denuncie de manera correcta o que el tiempo en el que transcurra y decida denunciar y lo haga se extiende y que esto resulte en un impacto negativo para la organización (más información: consultar tres párrafos arriba).

Entonces ¿y si mejor prevenimos estos actos indebidos y no llegamos a la necesidad de realizar una denuncia?

Herramientas que sustituyen a los alertadores o denunciantes existen. En pasadas colaboraciones he hecho referencias sobre soluciones tecnológicas que, a través de análisis de datos, Inteligencia Artificial (tan de moda últimamente pero que en la práctica se ha utilizado desde hace años) y machine learning aplicadas a la aplicación de monitoreo y detección de patrones de conductas indebidas para que así, los encargados del capital humano apliquen las debidas medidas preventivas y correctivas y no esperar hasta que el problema ya esté presente. Más vale prevenir que mitigar.

Y por supuesto, antes de monitorear y detectar, hay un trabajo muy importante que las organizaciones deben de considerar: es difundir y aplicar una cultura organizacional basada en la ética y transparencia.

Esto implica establecer políticas y procedimientos claros, brindar una formación adecuada a los empleados, fomentar la comunicación abierta y, entre otros, fomentar la aplicación de códigos de ética y conducta. Pero especialmente, reforzar la cultura de hacer lo correcto.

La prevención de conductas indebidas no solo ayuda a evitar daños y pérdidas financieras, sino que también contribuye a fortalecer la reputación de la empresa, aumentar la confianza de los empleados y mejorar el clima laboral en general, lo que al final se traduce en un impacto positivo en el modelo de negocio de la organización. En otras palabras, ganancias y utilidades. ¿No es lo que cualquier empresa quiere lograr?

Fuente: Expansión

#

Comments are closed

Educación de Alto Nivel
Contáctanos