Gonzalo Sánchez Alber, Chief Compliance Officer de Grupo Elecnor, traslada la importancia de trabajar la cultura ética.

En un entorno cada vez más exigente y regulado, las empresas se enfrentan en el desarrollo de su actividad a desafíos éticos y de cumplimiento normativo cada vez más complejos. En este contexto, el Grupo Elecnor ha establecido una cultura corporativa plenamente alineada con sus valores, implementando políticas de compliance claramente definidas y procedimientos sólidamente consolidados en los que la lucha contra la corrupción, la defensa del derecho de la competencia y el respeto de los derechos humanos destacan como ejes fundamentales en la relación con todos sus stakeholders. Todo esto es respaldado y apoyado por una figura clave que lidera estas iniciativas de forma discreta y metódica: el Chief Compliance Officer (CCO).

Para Gonzalo Sánchez Alber, Chief Compliance Officer de Grupo Elecnorsu función principal es «contribuir a garantizar el cumplimiento de las normas y regulaciones en Elecnor, así como fomentar una cultura ética y de integridad en las más de 23.000 personas que componen el Grupo». Sánchez Alber, con el firme respaldo de la alta dirección y el órgano de administración, lidera el reto de asegurar la correcta aplicación y respeto de la legislación, entre las que destacan las iniciativas para luchar contra la corrupción y la defensa de las normativas de derecho de la competencia, en todas aquellas geografías en las que opera el Grupo Elecnor. En la actualidad, este grupo empresarial está presente en más de 50 países.

La formación desempeña un papel clave en la implantación y desarrollo efectivo de las mejores prácticas de buen gobierno dentro de las organizaciones. Un ideario que se escenifica en todos los niveles de los grupos empresariales, desde los órganos de dirección a cualquier departamento de una compañía.

«Efectivamente, lo primero que pensamos al hablar de cumplimiento normativo es su importante papel en la lucha contra la corrupción y en el respeto de la legislación en el mundo empresarial mediante el diseño de programas de compliance para prevenir, detectar y mitigar el riesgo de conductas corruptas e irregulares. Como parte fundamental de estos programas, en lo que estamos haciendo especial hincapié en el Grupo Elecnor desde hace ya muchos años es en poner en valor la importancia de la formación en compliance de nuestros empleados. Entendemos que no basta con que nuestros empleados conozcan las normas y regulaciones aplicables en cada caso, sino que es fundamental que sepan cómo actuar de manera transparente y ética en su día a día. La formación en compliance debe ser un instrumento para fomentar una mentalidad de integridad y responsabilidad en cada uno de nuestros colaboradores», asegura Sánchez Alber.

La formación es un compromiso ineludible para el Grupo Elecnor que impulsa su propósito con un modelo de negocio basado en las personas y que cree en la generación de valor compartido y la sostenibilidad. De hecho, la compañía es un referente en la prevención de riesgos laborales, mediante una importante inversión en programas de formación para lograr el objetivo de minimizar la siniestralidad entre su plantilla. Esta misma política de formación se está replicando en el ámbito del compliance.

La figura de Sánchez Alber, como CCO del Grupo Elecnor, garantiza la gestión de buenas prácticas en la cultura empresarial de la compañía. De hecho, este suele ser uno de los errores más comunes, el de no considerar que el compliance forme parte del propio plan de negocio. Es importante que cada compañía tenga una estrategia sólida en torno a sus esfuerzos de compliance, que integre a los responsables de todas las áreas y optimice las tecnologías existentes.

«Es a través de esta cultura ética como construimos una empresa sólida, confiable y sostenible»

«Nuestro objetivo es que cada empleado comprenda la importancia de sus acciones y cómo pueden impactar en la reputación y el éxito de nuestra empresa. Mediante la formación en compliance les brindamos las herramientas necesarias para identificar situaciones éticamente complejas y tomar decisiones informadas y éticas«, asegura el CCO de Elecnor.

«Queremos que nuestros empleados entiendan que la ética no es solo una obligación, sino una parte integral de nuestra identidad corporativa«, prosigue Sánchez Alber. «Al promover una cultura ética, buscamos crear un entorno en el que todos se sientan seguros para tomar decisiones correctas, incluso cuando nadie está mirando».

Pero la importancia de la formación va más allá de la exigencia normativa: de nada servirá contar con un excelente modelo de compliance si directivos y empleados no conocen los principios básicos sobre los que se asienta el programa de cumplimiento y en qué deben cambiar sus rutinas de comportamiento para ajustarse a éstos. «La formación en compliance es fundamental para garantizar la supervivencia y sostenibilidad de una empresa en el entorno actual internacional. Hoy en día, las empresas se enfrentan a un panorama normativo cada vez más complejo y exigente, donde el incumplimiento de las leyes y regulaciones puede tener consecuencias devastadoras», explica Sánchez Alber.

La labor del Chief Compliance Officer no se reduce a que la plantilla reciba una «masterclass» sobre los fundamentos del compliance, sino que se debe orientar a que los empleados conozcan los valores de cada compañía, los riesgos que más les afectan, las conductas que se consideran prohibidas, cómo deben actuar ante determinadas situaciones o cómo pueden usar el canal ético, entre otras cuestiones. «En el Grupo Elecnor combinamos sesiones formativas más tradicionales con otras iniciativas que contribuyen de forma esencial a la hora de consolidar esta cultura de compliance. Así, por ejemplo, fomentamos que la dirección realice periódicamente sesiones informales con el siguiente nivel jerárquico en las distintas unidades de negocio y organizaciones para que de forma natural y más cercana se continúe insistiendo en la importancia de estas cuestiones, y también desarrollamos continuamente «píldoras de compliance» que son compartidas en diversas reuniones que se celebran a distintos niveles».

«Es cada vez más importante que las empresas y organizaciones se comprometan a implementar estrategias sostenibles en sus operaciones, comuniquen su misión, visión y valores, y proporcionen información precisa, objetiva y transparente sobre su actividad. Es fundamental que las empresas enfoquen sus modelos de cumplimiento desde una perspectiva de sostenibilidad, teniendo en cuenta los factores ESG. Esto nos permite evaluar y medir el impacto medioambiental y social que generamos con nuestra actividad, lo que es fundamental para garantizar una sostenibilidad a largo plazo».

«En resumen, la formación en compliance va más allá de corregir lo que se puede hacer mejor. Se trata de crear una cultura ética arraigada en cada uno de nuestros empleados, para que actúen con transparencia y ética en todo momento. Es a través de esta cultura ética como construimos una empresa sólida, confiable y sostenible».

Fuente: https://www.eleconomista.es/

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